Y al prójimo como a ti mismo

¿Cuánto tiempo llevaría allí? ¿Cinco minutos, diez… más? Su figura, estática en medio de la muchedumbre tropélica de una mañana de trabajo, me golpeó tan rotunda como un bofetón.

Al borde de aquella acera parecía habérsele acabado el mundo transitable, pero aunque las listas rojiblancas en el bastón de su mano no dejaban lugar a dudas, la gente seguía pasando por su lado como el que esquiva un obstáculo en olímpica carrera.

Apresuré mi paso, cada segundo de su espera me parecía un crímen imperdonable. En mi interior ensayaba cómo tomarle la mano de la forma más adecuada, cómo ofrecerle mi ayuda sin hacerla sentir con menos valía, porque no me gusta ni un poquito ese nombre tan fino con que etiquetan las carencias físicas por ahí.

– ¿Quiere que le ayude a cruzar?

Su “sí” fue la estocada final de la escena. Le salió envuelto en un suspiro, medio colérico, cual capa cobertora de un !Al fin! que quedó muy mal disimulado y que dolorosamente le entendí en sus pocas letras.

Al avanzar juntas por el asfalto, imaginé la impotencia terrible de depender del otro para algo tan simple como cruzar una calle. ¿Cuántos pasos se habrían acercado a su necesidad sin detenerse? ¿Cuántos amaneceres le empezarían así de amargos?

Con su “gracias” latiendo en mi interior reanudé la marcha, ya sin prisas. Se me vino a la mente, de golpe, “All you need is love”, de los Beattles y me fui cantándola bajito las tres cuadras que me faltaban por recorrer. Pero había cruzado de senda, y para llegar a mi trabajo ahora tenía que atravesar nuevamente la calle.

Una nueva pregunta me frenó en seco: ¿Y si fuese yo quien tuviera que esperar?

Entonces, hice mi primera oración en tantos años:

Dios, si existes, permíteme mantener intacta la sensibilidad de no pasar nunca de largo ante la necesidad ajena… amén.”

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Acerca de nubedealivio

María Antonieta Colunga Olivera. Licenciada en Periodismo de la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte y Loynaz.
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6 respuestas a Y al prójimo como a ti mismo

  1. María Antonieta: Soy un “incorregible” tristefigúrico y, como tal, este es el post que más me gusta de los cuatro buenos con que nos abres tu nube. No esperaba menos de este blog anunciado: un espacio sensible y amoroso con que fortalecernos para el día a día o la noche a noche. Cuenta siempre conmigo para alentarlo.

    • nubedealivio dijo:

      Mila, claro que cuento contigo, y no sólo hasta dos o hasta tres, no me alcanzan en el recuento diario mi colección de 20 dedos.
      Tú caimán fue también mi guía en este parto, en eso de la sensibilidad y el amor que me atribuyes y te agradezco conmovida, tú me “adoctrinaste” desde tus dentadas reptilescas.
      Te quiero mucho, mi tutor del alma. Espero la fortuna de que me sigas aguaceros, no por obligación de tutoría sino por el placer de compartirnos letras.
      Gracias otra vez, estoy tan contenta con tu comentario!!!!

  2. leannys dijo:

    Aunque parece que internet no quería que escribiera, ya por fin lo estoy haciendo. Te diré que hace falta que todos en el mundo lean esto que publicaste en tu blog, quizás las cosas a nivel global no estuvieran como están hoy en día… no crees? Chaaaooo y cuídate. Mantente así, que eres una escritora en potencia chaoooooo

    • nubedealivio dijo:

      Leanny, abajo el bloqueo jajajaja me llegó enseguida tu comentario y se ha normalizado un poco la velocidad de conexión. Gracias por perseverar hasta el final en dejarme tus letras, te quiero mucho, amigo, y feliz cumple, que es hoy!!!! Yo creo que si cada quien hace su pedacito, podemos mejorar un poco este mundo nuestro, y como Martí, tengo fe… Gracias por todos tus elogios, y vuelve a la Nube. A los buenos amigos se les espera siempre.

  3. yany dijo:

    Amiga, creo imposible que pases por la vida sin ayudar a los demás, esa es tu naturaleza. Creo que serías una buena monja, aunque gracias a Dios todo parece que esa no es tu vocación jajaja. Como dice Mila, yo también esperé de ti mucho amor y sensibilidad, y otras mil cosas que sé que encontraré y no quiero anunciar a quienes te están conociendo ahora, para que ellos mismos descubran lo bello que guardas en ti.
    Un beso grande y todo mi cariño

    • nubedealivio dijo:

      Ay Yani, que la nube se hincha y se explota jajajajaja Espero nunca defraudarte, también de ti aprendí cómo ser buena. Nadie conoce a mi gordi como yo, el excelente ser humano que se esconde bajo ese carácter tempestivo y esas “patadas de mula” jajajaja Recuerdo siempre los llora’os que iba a echar a tu casa y los café con leche y pan con tortilla que me hacían para consolarme. Gracias por ser mi familia por default. Te adoro y te extraño demasiado.

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