Cabeza de adoquín

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Con una pared inacabada a mis espaldas; con 500 ladrillos, 20 sacos de arena y seis de cemento apilados en la diminuta sala del departamento de mi madre; con la muñeca izquierda de mi pequeña hermana enyesada luego de una caída tonta en la escuela y este cansancio atroz de haber tirado y sacado agua durante horas para que al menos su alergia duerma en paz cada noche en medio del polvo de la construcción… con tantos dilemas familiares, hogareños, concretos y solo-míos por atender, no debería sentarme a las once y cuarenta y cinco de la noche de un sábado a hacer esto que voy a hacer.

Pero bien que me lo repite mi madre como un reproche todos los días de mi vida: yo tengo la cabeza muy dura.

Entonces, voy a hacerlo: voy a escribir del workshop de Berlín después de haber leído en el Blog La Pupila Insomne los tres trabajos publicados al respecto: el del señor Justo Cruz, el del compañero Rafael Cruz y el de Iroel Sánchez, administrador del blog; eso y el sinfín de comentarios generados debajo, al menos hasta donde alcanzó mi paciencia y mi disponibilidad de tiempo.

Todo he tenido que consumirlo, por supuesto, desde una memoria flash traída por un buen amigo (uno de los de verdad, de los que te pregunta si tiene dudas de a dónde fuiste y a qué y qué tal, sin andarse con dobleces). Sin acceso funcional a internet, como una parte abrumadora de los cubanos residentes en Cuba, mis relámpagos de conectividad una que otra vez a la semana se reducen a saber de la salud y la vida de mi papá y mi hermana, y del resto de seres queridos que la migración me ha llevado lejos; así que enterarme de las polémicas que se mueven en la web es, tristemente, una asignatura que me veo forzada a dejar pendiente. Por ahora.

Mi buen amigo me aconsejó bien: “no te fundas. Si vas a responder solo escribe limpiamente de tu experiencia en el taller y ni hagas alusión a esto que se ha formado. Haz tu postcito lindo de Berlín y, de alguna manera, eso será una réplica”. Pero yo no soy ¿inteligente?- (no sé, a veces creo que se usa esta palabra queriendo decir cosas como taimada, cautelosa o sinflictiva). Yo soy frontal, transparente, sincera… tremendamente “bruta” en ocasiones como esta; y aunque vaya a publicar luego el postcito lindo de Berlín de todas formas, creo que alguien del tan interpelado grupo del “Kuba Workshop Berlín septiembre 2015” debería decir algo ante la avalancha de índices acusadores.

Trataré de ser puntual y atenerme a esclarecer las inquietudes vertidas tanto por los inquisidores del encuentro como por algunos de los comentaristas de los textos:

  1. ¿Quiénes fuimos al taller?

Diez periodistas cubanos, si se entiende por periodista quien reporta, relata o cuestiona la realidad de un país con interés de participar en la construcción de las agendas informativas nacionales. Igual, de los diez, nueve somos graduados de Periodismo por las Universidades de La Habana y (solo en mi caso) de Camagüey; y uno, Roberto Peralo, es profesor de la Universidad de Matanzas, y administrador del blog La Joven Cuba. El resto del grupo: Elaine Díaz (ex-profesora de la UH y gestora principal del proyecto independiente Periodismo de Barrio), Carlos Manuel Álvarez (columnista de OnCuba y de BBC Mundo), Michel Contreras (Cubadebate), Marita Pérez (del Sistema Informativo de la TV cubana y editora de OnCuba), Fidel Alejandro Rodríguez (profesor de la UH ), Rachel D Rojas (La Jiribilla), Eilen Sosín (semanario Opciones, de Juventud Rebelde), Geisy Guía (ex-periodista de Radio Rebelde, hoy parte de Periodismo de Barrio) y una servidora, ex-periodista del semanario camagüeyano Adelante.

(Aprovecho la enumeración para aclarar que este post solo representa mis opiniones respecto a la polémica generada por el taller, y que de manera alguna implica o compromete al resto del grupo).

  1. ¿Quién nos invitó al taller?

El intercambio fue propuesto, organizado y llevado a cabo por la fundación Taz Panter, una suerte de cooperativa de aproximadamente 1500 miembros que sostiene económicamente con sus donaciones al diario berlinés Taz y que realiza otra serie de acciones, como estos talleres de intercambio, que no solo han acontecido con cubanos, sino con periodistas de otras regiones del mundo. Tanto la fundación Panter como el diario Taz, nuestros anfitriones, se definen a sí mismos como ecologistas, antirracistas, antibélicos y detractores de todas las formas de totalitarismo, entre otras líneas básicas que mueven su hacer profesional. El Taz es en realidad un pequeño periódico, no un gran medio, sus periodistas ganan salarios de los más bajos dentro de lo que promedia el gremio alemán, su tirada es de apenas 60 mil ejemplares diarios y su estilo se mueve mucho dentro de la sátira social.

  1. ¿Qué objetivos perseguía el taller?

El taller nos fue presentado como una iniciativa de intercambio, provechoso para ambas partes, donde los periodistas cubanos podríamos ir durante diez días en un viaje de “tour mediático” por los diferentes órganos de prensa más representativos de Berlín y Hamburgo, para conocer sus dinámicas y particularidades. También se nos darían algunas conferencias de temas como el reportaje, la construcción de las primeras planas en un periódico y técnicas de búsqueda avanzada en la web.

En contraparte, los periodistas de Taz y de los medios visitados, tendrían la oportunidad de dialogar con colegas de un país tan distante y conocer de primera mano, sin mediación de fuentes prejuiciadas al respecto, cómo es el ejercicio del periodismo en Cuba.

Además, los organizadores intentarían dejar algún tiempo para actividades culturales como recorridos por sitios de la ciudad que fueran de nuestro interés.

  1. ¿Quién financió el taller?

Con total transparencia y desde un inicio, los organizadores hicieron alusión a este punto en particular para aclararnos que el financiamiento del viaje corría a cargo de la propia Fundación Panter, con apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores alemán.

  1. ¿En qué consistió el taller?

(Y aquí permítanme que me ponga de nuevo encima a la tipa súper emocional que soy, porque ya todo lo informativo y argumentativo lo agoté en las preguntas de arriba). El taller, o más abarcadoramente hablando, los diez días intensos e inigualablemente provechosos que tuve la oportunidad de vivir en Alemania, fue cada una de las cosas declaradas por sus organizadores y muchísimo más.

Fuimos a casi una decena de medios de prensa: periódicos, emisoras radiales, televisoras; cada uno diferente del otro por los esquemas de financiamiento o por las filiaciones políticas. De repente llegabas a Taz, que se sustenta por donaciones de gente o de organizaciones, (donde hay un mínimo para el que no puede dar mucho pero igual quiere ayudar de a poquitos y un máximo para que ningún poderoso se sienta con demasiado derecho a intervenir en decisiones editoriales por ser quien más aporta); o veías a los de Junge Welt, el antiguo Juventud Rebelde de la RDA, que aún publica en rojo y negro y defiende las causas honrosas del comunismo y el socialismo; o llegabas a Estación Sur, un programa de habla hispana de la radio pública nacional que ha invitado a nuestro Raúl Paz y hasta a Porno para Ricardo, para que en la lejana Europa se conozca la música alternativa que se hace en Latinoamérica, que no es solamente la de la Shakira o la del Ricky Martin. En Deutsche Welle descubrí de dónde venían los programitas estos de Multivisión que tanto le gustan a mi mamá, programas amenos y útiles que Cuba les compra; y en el Berliner Zeitung me asombré de que también los periodista que trabajan en medios financiados por empresas o consorcios, pueden y de hecho se fajan duro para defender el ejercicio libre de su profesión cuando este entra en conflicto con intereses comerciales.

Preguntamos de todo en todas partes, siempre hubo respuestas claras y regocijo por el diálogo.

Nos movimos con total libertad por la ciudad, no en autos caros ni en taxis, sino en metro, tranvía y tren, porque los del Taz saben que no hay mejor manera de conocer y poder juzgar una ciudad que viviéndola mezclados entre sus gentes.

Fuimos a un concierto de piano de lujo, en una antigua fábrica, aunque aquí debo aclarar que solo yo lo sobreviví despierta y feliz hasta el final (era mucho el sueño acumulado). Paseamos a pie la gran avenida hasta las Puertas de Brademburgo, descubriendo las historias dolorosas o emotivas del gran pueblo alemán desde sus edificios y sus monumentos levantados con vergüenza para no olvidar jamás.

Vimos una manifestación de cientos de jovencitos a favor del medioambiente y a un hombre solo con un cartel rechazando a los refugiados; vimos a voluntarios en una fría noche de Hamburgo, esperando la llegada de trenes cargados de sirios o turcos, para darles comida y agua y abrigos e indicarles refugio donde pasar la noche; y también, en la misma estación, a unos policías inmovilizando a un borracho o drogadicto por chocar con otro en medio de su delirio. Vimos los lugares bellos, y también, cuando lo pedimos, nos llevaron a la zona roja donde la prostitución florece bajo la permisibilidad de la ley. En ningún momento se nos dijo mira esto y no esto otro, tira esta foto pero esa no. Hubo un respeto férreo para nuestra curiosidad y total disposición para acompañarnos a donde quisiéramos en el poco tiempo libre que quedaba.

Conocimos los grandes mercados y los pulgueros, donde venden ropa de segunda mano; comimos en restaurantes finos y en un quicio de una avenida, con el plato de salchicha y papas en la mano mientras velábamos a las raticas del parque de atrás para que no vinieran a sopetearnos nada.

Ayudamos a recoger los platos en el Taz los días que humildemente nos hicieron la papa rica allí, como en casa, y ese “autoservicio” lo hicimos TODOS, incluido el pinareño de Fidel, que fregó con la esponjita hasta que nos enteramos que había una máquina fregadora y que Finn (el muchacho del servicio) se moría de pena de que hiciéramos nosotros la limpieza.

Conocimos el muro, lo que quedó del muro… y también el cariño de una pila de puertas.

Una tarde de presiones descontroladas visitamos la sede de Reporteros sin Fronteras y nos metimos hora y pico fajados con su representante, Christian Mihr, que no encontró argumentos para demostrarnos por qué en su mapa de países con situaciones sensibles para el ejercicio de la prensa Cuba estaba en negro (el peor color en su escala cromática) y México en rojo (el segundo más malo después del negro). El pobre Christian tuvo que terminar reconociendo que lo de ellos era un mapa “interpretativo”, no una herramienta científica arrojadora de datos generalizables; y prometiendo que revisarían su largo listado de TRES presos políticos por ejercicio de periodismo en nuestro país, porque nosotros sabíamos más que él de los tipos, uno de ellos preso por agredir ferozmente a su esposa.

Justo, hermano, si esa gente financiaron ultra-secretamente el viaje a Berlín (cosa que yo creo/sé que no, porque a los seres limpios y transparentes que yo conocí en el Taz la mentira no les cabe por ningún bolsillo)… si fuera así le aseguro que no tiene nada de qué preocuparse. Dudo mucho que den un quilito más para que vayan otros diez insoportables a hacerle la vida un talco y desbaratarles sus mapas.

Para el que viene leyendo y se topa con la alocución directa a Justo sin tener idea de él, una noche de diálogo abierto en el Taz conocimos también a Justo Cruz, cubano residente en Alemania hace 20 años que se manifestó en aquel pleno muy molestamente en contra del intercambio que acontecía con nosotros y que luego, a nuestro regreso, se ha dedicado a seguir publicando opiniones negativas al respecto. Recuerdo que esa noche Bernd  Pickert (moderador del panel y organizador del taller) le cedió micrófono par de veces a su euforia y a su total falta de respeto para que declarara abiertamente lo malo que era el periodismo que se hacía en Taz y lo engañados que tenían a estos muchachos, que solo los llevaban a donde convenía. Justo pudo hablar, nadie lo calló ni arremetió contra él; y luego hasta entablamos diálogo al final del panel para que él pudiera enterarse que también a su periódico, el Junge Welt, habíamos ido. Y que nos había gustado mucho la visita, tanto que nos habíamos hecho una foto de grupo por petición propia, frente a la estatua de Rosa Luxemburgo.

De las preocupaciones expuestas en su artículo reciente creo que solo me resta hablar de dos o tres cosillas: una, que nunca escuché allá el término “prensa mentirosa”; una de las impresiones más hermosas que me traje de Berlín es precisamente el respeto con que los alemanes que conocí discuten sus diferencias, la sincera afabilidad con que pueden sentarse en una misma mesa personas con filiaciones políticas tan diversas o con maneras tan distintas de hacer y entender el periodismo, y sencillamente compartir un diálogo. Otra, que si le llamó la atención la forma en que criticamos el ejercicio de nuestra profesión en Cuba, por favor, manténgase alejado del discurso de Raúl Castro de 2013, donde reconoce a la prensa cubana como aburrida y triunfalista, y desligada de la realidad que vive el pueblo. Capaz que le dé algo, Justo, estar leyendo esas cosas.

Ahhhhhh y el tema del parlamentario en bicicleta, Christian Strobele… YO FUI QUIEN PUBLICÓ LA FOTO EN FACEBOOK, NO ELAINE!!!!!! Me pareció una cosa cheverísima que aquel señor cercano a los ¿80?, blanquito en canas, se llegara tan humildemente, en su bici desteñida, a darnos nuestro recorrido parlamentario. Claro que preguntamos su salario (es la primera pregunta que hacíamos a todo el mundo, cubanos al fin) y claro que sabemos que el poder, donde quiera que se lo ejercite, viene acompañado de prebendas, unas más metálicas, otras más de tipo en especia. A mí, muy particularmente, me pareció un hombre decente, honrado, servidor de su pueblo, y eso quise significar cuando publiqué su foto. Si alguien se sintió agredido o aludido por contraste, imagínate tú, no puedo estar preocupándome por todos los sayos ajenos que por ahí flotan.

Y finalmente Elaine (por supuesto que no voy a dejar de tocar el tema Elaine y Periodismo de Barrio aunque sea, probablemente, el mayor de todos los riesgos a correr en esta diatriba- porque quién no se ha dado cuenta a esta altura que todo va de desacreditarla a ella y a su proyecto naciente). Elaine, mija, a ti te tocará demostrarnos a todos con el tiempo y un ganchito de qué va PB, te tocará silenciar las maledicencias con un ejercicio profundo y real de sacerdocio público, que no otra cosa es el periodismo. Yo ahora mismo, en medio de tantos petardos, solo tengo punzante en la memoria unos versos que me gustan mucho de una poetiza estadunidense, Oriah Mountain Dreamer, que perecen hechos para esta ocasión:

“No me importa dónde o en qué trabajas o quién paga tus honorarios, quiero saber qué te mueve de verdad desde dentro… No me interesa saber si lo que me cuentas es cierto. Quiero saber si puedes decepcionar a otra persona para ser fiel a ti mismo; si podrías soportar la acusación de traición y no traicionar a tu propia alma…. si te quedarás en el centro del fuego conmigo y no lo rehuirás.”

Hay muchas cosas a ciencia cierta que no sé, Elaine, pero elijo a cuenta y riesgo creen en ti.

A Bernd Pickert, mi (nuestro) AMIGO BERND; a Leonie, Connie, Bárbara, Brent, y todos los demás seres extraordinarios que conocí (conocimos ) en este viaje, mi afecto reiterado y público y mi más profunda gratitud.

Ojalá este post que clama en el desierto sirva al menos para que si algún día se repite su gesto generoso, otros jóvenes, otros periodistas y colegas de mi gremio, tengan alguna razón contrastante para arriesgarse al descubrimiento, aunque sepan ya por nuestra experiencia lo que va a caerles luego encima.

Porque el miedo es un ave oscura, fea, densa, que sobrevuela en círculos sobre la fe o el optimismo de la gente, y cierra puertas de un aletazo sin decir NO, sin graznar nada, solo haciendo eso, sobrevolando su vuelo silencioso de aura para que tú sepas que desde arriba alguien, ALGO superior, te está mirando. Y que no deberías, que mejor no vayas a ningún lado, que lo más fácil es que te quedes quieto y no arriesgues tus dudas.

A los que pueda aconsejar desde mi humilde, tierna y muy probable inocencia, o desde mi contrastante temeridad, les dejo un versículo de la Biblia que mi madre siempre me ha repetido para que no me pierda en esta cosa tan compleja que es el crecer: “vedlo todo, oídlo todo, mas retened solo lo bueno”.

No dejen que nada ni nadie apague su capacidad y su derecho de ser seres discernidores, pensantes, ELECTIVOS. Como lo fueron desde un inicio los padres intelectuales de esta nación.

Camagüey, 11 de octubre de 2015, 4:35 a.m.

PD: Ante mi falta total de conexión tendrán que disculpar la demora en la moderación y publicación de los comentarios que de seguro generará el texto. Tristemente no tengo ADSL en mi casa.

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Acerca de nubedealivio

María Antonieta Colunga Olivera. Licenciada en Periodismo de la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte y Loynaz.
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27 respuestas a Cabeza de adoquín

  1. Fransi dijo:

    Leí tú trabajo sobre el cambio de sede del PCC en tu provincia, y me pareció excelente. Muy priodísticamente profesional. Ahora, reafirmas ser una gran periodista con este trabajo. Aquí aclaras muchas cosas que no teníamos claras muchos de los que seguimos esta polémica, por llamarlo de alguna forma, con la visita de ustedes allá.
    Sé que existe cierta paranoia con todo lo que venga financiado desde el extranjero, y se le ha puesto un sambenito a ese tipo de invitaciones financiadas. Pero, me pareció bien ese tipo de intercambio, muy provechoso. Desde dentro de la ostra no se puede apreciar ni juzgar el mar.
    No cesen en la idea de hacer un mejor periodismo, aunque sea fuera de los medios oficialistas. Por vocación, es la misión del verdadero periodista.
    Mis más sinceros saludos. Y ten fuerzas, que de los momentos difíciles se sale, y más cuando hay talento, razones y la verdad está de tu parte.

  2. “Ahhhhhh y el tema del parlamentario en bicicleta, Christian Strobele… YO FUI QUIEN PUBLICÓ LA FOTO EN FACEBOOK, NO ELAINE!!!!!! Me pareció una cosa cheverísima que aquel señor cercano a los ¿80?, blanquito en canas, se llegara tan humildemente, en su bici desteñida, a darnos nuestro recorrido parlamentario” PROBRECITO, SI ME SIGUES CONTANDO, CREO QUE LLORARÉ, ES EMOCIONANTE TAL HUMILDAD, SIGUE CON ESTAS HISTORIAS, ME CONMUEVEN….

  3. Gustavo Modarelli dijo:

    Maria Antonieta, no sé si entendí bien ¿El Ministerio de Relaciones Exteriores, de Alemania, apoya y financia un taller de diez días entre periodistas de un pequeño diario alemán, y diez jóvenes periodistas cubanos, sin más propósito que fomentar el mutuo conocimiento y agradables debates (sólo enturbiados por la mala educación de Justo Cruz)?
    ¿Le creyeron a RSF (para muchos, una creación de la CIA) que habían colocado a Cuba en la categoría que lo hicieron, por cuestiones metodológicas?
    ¿El que hayan visitado algún periódico izquierdista es la prueba de lo “independientes” que son los jóvenes convocados?
    El proyecto de Elaine Diaz, Periodismo de Barrio, está comprendido en un contexto confeso, explícito y claro, de las potencias capitalistas de acabar con la Revolución Cubana ¿En ese contexto, que reflexión le merece la fuente de financiamiento que obtuvo?
    ¿Porqué supone que la mirada de los jóvenes “independientes” sobre el periodismo cubano es un derecho que tienen (efectivamente, lo tienen), pero la mirada de los periodistas cubanos que defienden la Revolución, sobre estos proyectos, no es su derecho? ¿No es su derecho diferenciar entre “periodismo Independiente”, y propagandistas pagos desde el exterior, y que trabajan por el “golpe suave”? Un saludo.

  4. Excelente. Este texto es un motivo más de orgullo por haberlos conocido en Berlín, donde aprendí mucho de ustedes y gané confianza en que Cuba tiene con qué cuidar y fortalecer lo mejor de sí.

  5. Reblogueó esto en El blog de La Polilla Cubanay comentado:
    Mucho se ha escrito y hablado, con y sin moderación… Ninguno he comentado ni publicado porque en ambos platillos de la balanza tengo amigos muy queridos y confío en la buena fe de unos y otros y por ello, repito con María Antonia: “No dejen que nada ni nadie apague su capacidad y su derecho de ser seres discernidores, pensantes, ELECTIVOS. Como lo fueron desde un inicio los padres intelectuales de esta nación”
    Y porque sé que todo ha de ser en beneficio de esa Cuba mejor que queremos, junto a Fidel y a Raúl

  6. Candela!! Tremenda muela pa justificar el viaje a un taller en Berlin!! Solo en un regimen totalitario hay que dar tantas explicaciones sobre un asunto sin importancia. Una foto, un comentario y se acaba el mundo, cuando todos sabemos que los parlamentarios en Cuba son un cero a la izquierda y que la cupula del parlamento, que se reelige a si misma una y otra vez, es la que cuenta pues es la que toma las decisiones. Esa cupula ni anda en bicicleta ni anda a pie.

    Me perdona companera Colunga, pero en Cuba no hay periodismo, hay propagandistas al servicio del monopolio de la prensa estatal que responde toda a los intereses de quienes llevan casi 6 decadas en el poder. Lamentablemente ningun periodista puede hacer periodismo de investigacion serio ni ningun organo de prensa puede de forma independiente decidir que publicar. Todos siguen la linea editorial oficial, de ahi que no haya ninguna diferencia entre los periodicos, ya sean nacionales o locales.

    En Cuba se puede jugar con la cadena, pero no con el mono. Se puede criticar las consecuencias de los problemas, pero no la causa. Hable lo que quiera de los malos servicios o la escasez o la falta de agua, pero no se le ocurra decir que son consecuencia en buena medida de las torpes politicas economicas del regimen o el modelo totalitario estalinista de ordeno y mando que durante decadas estuvo impuesto en el pais y que malgasto los miles de millones que se recibian de la URSS. Eso si, si quiere echarle la culpa a alguien de lo que no funciona o funciona mal (que es casi todo), entonces culpe al bloqueo y a los mercenarios al servicio del enemigo. Eso no falla.

    Perdone que responda a su muela con otra muela, pero es que ud es muy joven y algun dia abrira los ojos y se dara cuenta de la magnitude de la mentira que hemos vivido. La ingenuidad pasara, como nos paso a muchos de nosotros.

  7. siro4el dijo:

    Sin que nadie me lo haya mandado, sin que siquiera medie entre nosotros una amistad, te apoyo a ti y a los demas… tu falta de conectividad, la suplo yo, que en las redes me pongo letal jajajaja https://siro4el.wordpress.com/2015/10/13/iroel-sanchez-teniamos-un-plan-magistral-para-desarticular-periodismo-de-barrio/

  8. César dijo:

    Que respuesta tan intensa! La que merece la bulla formada por los agoreros.

  9. bien dicho Tunie, para callar algunas bocas que se jactan de criticar. besis Bet

  10. @Maria Antonieta, lo unico que te cuestiono del post es la frase “… ante la avalancha de índices acusadores”, pues nada mas alejado de la verdad: son solo 3 gatos, y curiosamente a algunos de ellos (no se si a los 3) si les pagan precisamente por ese trabajo. La avalancha es de palmadas agradecidas y complices por el trabajo que realizan muchos de ustedes 😉

  11. Estimada periodista: una mentira repetida muchas veces puede llegar a ser verdad para algunas personas, e incluso para muchas. En Cuba no hay libertad de prensa ninguna y eso Ud. lo sabe. Me parece falta de ética defender un punto de vista que Ud, sabe que es incierto. En Cuba habrá libertad total de prensa cuando:
    1. Ud como periodista o cualquier otra persona pueda opinar lo que quiera en cualquier medio.
    2. Existan muchas más publicaciones independientes y no “dependientes” de alguna manera u otra del Estado.
    Yo si le puedo dar argumentos de porque en Cuba no hay libertad de prensa y solamente hay que remitirse a la constitución
    ART. 53. Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista. Las condiciones materiales para su ejercicio están dadas por el hecho de que la prensa, la radio, la televisión, el cine y otros medios de difusión masiva son de propiedad estatal o social y no pueden ser objeto, en ningún caso, de propiedad privada, lo que asegura su uso al servicio exclusivo del pueblo trabajador y del interés de la sociedad. La ley regula el ejercicio de estas libertades.

    Por tanto, un grupo de cubanos que no se sienta afin con el caracter socialista de la sociedad, no puede opinar y no tiene libertdad para hacerlo. Eso queda claro. ¿Hay o no hay libertad entonces?

    Por favor si me va a contestar no me compare a Cuba con la situación de otros países. Ya esos argumentos están gastados.
    Saludos

  12. un cubano dijo:

    Ese viajecito ha sido colirio para los ojos de tu intelecto; no te dejes que nadie te los vuelva a nublar.

  13. Reblogueó esto en La esquina de Lilithy comentado:
    Desde ayer estoy por publicar algo sobre el bombardeo que les ha caído a los 10 de Alemania –humm me quedó buena esa, eh??- , que me suena y mucho a un medio para arremeter contra Periodismo de Barrio, un proyecto de la colega Elaine Díaz, a la cual, por cierto, no pertenezco.
    Un dolor en el pecho, por suerte muscular, no me lo permitió. Hacerlo hubiera significado contraerme más y yo trabajo para vivir, así que no puedo darme el lujo de no cumplir mis deberes.
    Pero de alguna manera tenía que pronunciarme ante la maraña de prejuicios que leí al respecto.
    Por suerte, conozco a algunas de las personas que fueron a Alemania, al resto solo de referencias, de buenas referencias, de cosas que leo diciendo que sí con la cabeza. Con ellos, me sentí más representada que en muchas representaciones oficiales de las que, todavía hoy, me avergüenzo.
    Yo hubiera querido estar allí. Como hubieran querido estar casi todos los periodistas que conozco, porque no hay nada más provechoso que la experiencia para un periodista. Quién paga??? Mientras no sea Posada Carriles, mientras no sea la Fundación Cubano Americana, realmente no importa.
    A fin de cuentas, si todos siguiéramos la lógica de “la vergüenza” que han esgrimido los detractores del viaje alemán, de cerrarnos solo porque nos etiquetaron injustamente en una lista que en realidad le importa a muy poca gente, este país no hubiera restablecido relaciones diplomáticas con una nación que, en el último medio siglo, ha sido nuestro peor enemigo, y dejado un rastro de muertes y perjuicios enorme.
    Es normal ver enemigos por todas partes, con nuestra historia, pero creo sinceramente que si no ponemos la mente a trabajar en función de que somos un país que se abre al mundo, ese mundo pudiera dejarnos atrás, con todo lo que implica.
    A Periodismo de Barrio, hay que dejarlo nacer para ver si habla en cubano o se le salen los acentos, para saber qué es y qué propone, más allá de las presentaciones. Va y es lo que necesitamos. Yo no le tengo miedo.
    Y ya, que me está doliendo el pecho otra vez. Que mejor lo diga la nubecita jjejeje, que lo hace mejor.

  14. Glenda dijo:

    Tunie, yo no necesitaba preguntarte por dudas, te conozco bien y me basta, y esta lectura aleccionadora para muchos, y reafirmante para mi, solo me recuerda, que somos eso, servidores públicos. El resto, los qeu quieran argumentar y afirmar otras cosas, que se vayan a la mi….

  15. Melissa dijo:

    Bravo Mari… un besote

  16. Daniel Silva dijo:

    Excelente texto. Gracias.

  17. Adrian Eduardo dijo:

    Muy bueno tu artículo. Esclarecedor. Pero como ya dije en Fcbk, sigue habiendo algo oscuro tras PB y tras el taller. El tiempo dirá. Y reitero: el camino al infierno, está empedrado de buenas, buenísimas intenciones. O como dice la liturgia eclesiástica en algún lugar: “el mejor logro del diablo es hacernos creer que no existe”.

  18. Lieng dijo:

    Bravo, periodista… he estado al tanto de todo este lamentable asunto, bravo por usted y mis respetos.

  19. Lo curioso es como se ha logrado cambiar el centro de atención a lugares distantes de razón e importancia, no merece la pena que personas talentosas pierdan su tiempos en tales vanalidades.
    Saludos Tuni, y en serio no hacía falta un respuesta.
    Víctor Manuel, novio de Betsy

  20. Te felicito por estas reseña con reflexiones de tu viaje a Berlín. No estaba al tanto del debate sobre el tema.
    Creo que valoras muy altamente a buena parte de los anfitriones, y eso es bueno, pero no dejo de tener ciertas aprehensiones personales ( en eso comparto algo de lo que han dicho) de “lo que está detrás”, tal vez yo también esté muy marcado por la Guerra Fría, el síndrome del perseguido por ser cubano y revolucionario, y por la ingeniosidad del enemigo común de nuestro pueblo a la hora de crear una buena pantalla muy creíble.
    En la composición del grupo, solo conozco personalmente a Elaine, algunos de los demás he leído algo que han escrito.
    Pero creo en la buena voluntad de ustedes, y con eso me es suficiente.
    Siempre preocupa hasta dónde el enemigo está socavando sutilmente a nuestros jóvenes, porque no hay dudas de que están apostando a ustedes, y también hay dudas hasta dónde ustedes podrán soportar o percatarse de la apenas imperceptible y posible manipulación.
    Y aquí ahora me detengo en varias preguntas, que pudieran parecer tontas, pero me surgen en un pensamiento negativo (después haré los positivos):
    ¿Por qué la invitación a Berlín y no a otro país donde no hubo socialismo? ¿Querían que Uds. vieran cómo es después del Socialismo? ¿Por qué si la invitación es del humilde Taz, fue apoyada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, es decir, el Gobierno alemán? ¿Por qué hay tantos ex en el grupo? ¿Por qué no invitar a jóvenes que están en activo en los medios más importantes y que constituyen líderes de opinión en Cuba?
    Realmente no tengo respuestas ahora mismo.
    Ahora lo positivo:
    El intercambio con otras realidades abre el entendimiento de la nuestra, de hecho, con tu sensibilidad de cubana veo que reflejas hechos al parecer simples como comer sentada en algún lugar callejero, el parlamentario en bicicleta o los pulgueros.
    Igualmente viste en “vivo” la llegada de refugiados sirios y hasta el aislado personaje que protestó por su presencia; eso es para que no te lo cuenten.
    Por lo que reflejas en tu blog, te quedaron muchas huellas positivas el viaje, y aunque no lo cuentas, sé que igualmente la cultura europea, en particular alemana, te marcaron por su altísimo nivel.
    Si consideras que el viaje fue positivo, creo que por tus expresiones comparto esa opinión.
    He leído por arriba uno de lo que llamas “ataques” y eso me llevó a este blog tuyo, porque quería conocer la otra versión. Los periodistas necesitamos conocer lo que dicen unos y otros, porque solo así podemos hacernos un juicio lo más cercano posible a la objetividad.
    No critico a quienes te critican, porque ellos también exponen razones bien argumentadas, y en el caso de lo que leí, insisten en hablar de “nuestros” jóvenes, es decir los consideran parte y no en la acera contraria.
    Hay razonamientos de alta política que tendrías que “rodar” un poco más para percatarte de elementos e hilos invisibles que se mueven y se moverán aún más a tu alrededor, porque al igual que ocurrió con Elaine (un día se lo dije), entraste a la “Gran Escena” y en lo adelante te lloverán otras invitaciones, becas universitarias, congresos, forum,… porque hay algo que Cubanito en Cuba decía contra razón, joven, cubana y periodista, estás dentro de los Expedientes X de los servicios de inteligencia occidentales.
    Te corresponde ahora percatarte de cuando estás recibiendo un trato sincero y honesto (como refieres a los de Taz) y cuando trabajarán sobre tus debilidades (todos los humanos tenemos) para “ayudarte” a “evolucionar” tu pensamiento.
    Elaine me contó una vez, en una de sus primeras experiencias internacionales, que un representante de Google preguntó qué podían hacer para ayudar a Cuba, y ella le respondió que eliminando todas las prohibiciones que tienen contra quienes navegan en Internet en nuestro país. Excelente respuesta.
    Pero no todos te van a decir cosas tan burdas como esas, marcadas por el desconocimiento, ni siempre encontrarás al un fulano de Periodistas “Fronterizos”, aunque se llaman sin “Fronteras”, que ponen a Cuba peor que México, donde entre muertos y desaparecidos, hay decenas de víctimas en la profesión.
    Lo peor de todo, es que te encontrarás con la sutileza y los que te atraen a ideas lógicas, admirables, viables,… que al parecen tienen el objetivo más noble de esta tierra … pero que por detrás persiguen una monstruosidad para nosotros, aunque es el objetivo final para ellos.
    Y para finalizar mi diatriba, tengo mis aprehensiones de que en este último caso esté Periodismo de Barrio. Creo en Elaine, ella no se prestaría al juego, pero desde mi ignorancia del tema, pongo en duda la “buena voluntad” de los patrocinadores.
    Y no se trata de rechazar ahora mis palabras con la clásica reacción sanguínea juvenil (a mi no se me ha quitado aún), sino razonar y ya que están “montados en el caballo” tratar por todos los medios de no caerse del mismo.
    Nuevamente gracias por tu reseña-reflexión, y algún día nos encontraremos.
    Osvaldo Rodríguez

  21. Mar dijo:

    Comparto. Comparto. Comparto… Y un “Me gusta” del tamaño de Berlín.

  22. María dijo:

    Me inclino ante usted María Antonieta. Es la primera vez que leo con gusto una opinión tan bien expresada y tan equilibrada de la situación del periodismo en Cuba. Algunos, muchos, periodistas españoles, deberían ir a la isla para saber lo que cuesta una crónica.

    Un saludo muy cordial.

  23. alba dijo:

    siendo de un pais democratico no entiendo que se lamente tanto la muerte de un dictador. 50 o mas anos en el poder como se le llama a este senor –

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